Preparando tu espacio
Estamos dejando todo listo…
Novedades que nadie atendió, devoluciones con flete de ida y vuelta, ventas cobradas en Shopify que nunca llegaron a Dropi, guías pegadas doce días en un terminal. Plataforma lee tu Dropi cada hora, detecta cada pedido con problema y te arma la lista de qué hacer hoy.
1 h
Tus pedidos de Dropi, al día
30 días
Para reclamar un flete injusto
3 países
Mismas categorías en CO · MX · GT
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Ver cómo funciona
Sabes cuántos pedidos entraron y cuánto gastaste en pauta. Entre esos dos números hay un hueco lleno de cosas que pasan en silencio y que descubres treinta días después, cuando las cuentas no cuadran.
Cada pedido en novedad es un temporizador corriendo hacia una devolución. Cuando vuelve, pagas el flete de ida, el de vuelta, y la venta no fue. Y en Dropi nadie te avisa cuál tocaba llamar hoy.
El cliente pagó en Shopify, la app que sube el pedido a Dropi falló, y el paquete no existe. Tu tablero muestra la venta. Nadie se entera hasta que el cliente reclama.
Si la devolución fue culpa de la transportadora, Dropi te devuelve el flete. Pero solo tienes 30 días (7 con Interrapidísimo). En una sola tienda encontramos $1.095.806 vencidos que nadie reclamó.
Tres colas que se arman solas al sincronizar: novedades, confirmaciones y carritos abandonados. El asesor entra, llama y marca el resultado. Si la transportadora resuelve la novedad, la llamada sale sola de la cola.
Lo que no han recogido y lo que ya recogieron pero no avanza, con semáforo: Atención, Demorada, Urgente, Crítico. A las 48 horas hábiles sin despachar te dice que ya puedes exigirle ticket a Dropi.
A partir del cuarto día sin movimiento, la plataforma abre sola la conversación en Dropi con la guía como evidencia, e insiste cada día hasta que el paquete se mueva. Tú lees el hilo en la ficha del pedido.
Revisa la trazabilidad de cada devolución y te dice cuáles puedes reclamar, con cuál de las tres causales que acepta Dropi, cuántos días te quedan y cuánto flete hay en juego.
Dropi a veces cobra el flete de una devolución dos veces, con dos movimientos idénticos en tu cartera. La plataforma los detecta por pedido y te dice el monto exacto a reclamar.
Compara lo que se cobró en Shopify contra lo que existe en Dropi y te muestra lo que nunca se despachó, con su urgencia en color. No le cree al bot: cruza por enlace directo y por teléfono.
Novedades con su solución, cada cambio de estado en orden y los movimientos de la transportadora con fotos de entrega y GPS. Le explicas al cliente qué pasó sin llamar a la transportadora.
"Entregado con recaudo" no es lo mismo que plata en tu cartera. Cruza cada entrega contra los movimientos de tu wallet en Dropi y te deja la lista roja de lo que falta cobrar antes del retiro.
La primera vez que corrimos el análisis sobre una tienda real aparecieron 19 devoluciones reclamables por $467.933 que nadie había pedido, y 60 ya vencidas por $1.095.806 que se perdieron por no reclamar a tiempo.
Mandas un pedido y desaparece: no sabes si lo recogieron, si se perdió o si lleva diez días pegado en un terminal. La plataforma lo clasifica por días sin movimiento y, al cuarto día, abre sola la conversación con la transportadora en Dropi.
El 98% de los pedidos llega a Dropi en menos de una hora. Si una venta lleva un día sin aparecer, algo pasó. La plataforma compara Shopify contra Dropi y te muestra las que se cobraron pero nunca se despacharon, con su urgencia en color.
Enlazas la cuenta que ya tienes (y Shopify si vendes por tu tienda). Los pedidos y las fichas de producto se crean solos, incluido el historial de meses atrás.
Plataforma traduce los estados de cada transportadora y país a las mismas categorías y detecta qué está en novedad, qué no se mueve, qué devolución se puede reclamar y qué venta nunca subió.
Colas de llamadas ya armadas, reclamos con el argumento listo y conversaciones con la transportadora que se abren solas. Lo que se resuelve, sale solo de la lista.
Hoy, para saber cómo va tu operación, tendrías que abrir Dropi, leer pedido por pedido y apuntar en un Excel que mañana ya está viejo. Esto es lo que pasa a ser automático.
Conectas Dropi y la plataforma trae todos tus pedidos y genera una ficha por cada producto. No escribes nombres ni buscas IDs. Tus tableros nunca tienen más de 60 minutos de atraso.
Colombia, México y Guatemala nombran los estados distinto en cada transportadora. Tú siempre lees las mismas categorías: entregado, en tránsito, en novedad, devolución, cancelado. La traducción la hace la máquina.
Si la transportadora resuelve la novedad, la llamada desaparece de la cola. Si el pedido se entrega o se cancela mientras el asesor está en otra llamada, esa tarea se cierra al instante.
Dropi a veces elimina un pedido pendiente y lo recrea con otro número. La plataforma guarda una foto del original y, cuando llega el nuevo, la llamada que ya tenías se reconecta sola con todo su historial.
Cuando algo falta, la plataforma te lo dice. Nunca te deja mirando una pantalla en ceros sin explicación.
Si falta conectar Shopify, si una cuenta de Dropi pide código de verificación, si un producto no tiene precio o una campaña no está vinculada, un aviso te dice exactamente qué falta y te lleva con un botón directo a resolverlo. Y con la misma honestidad: la plataforma te quita el 95% del trabajo; el 5% de criterio sigue siendo tuyo.
Respuestas directas, sin letra chica, sobre qué hace la plataforma con tu operación y qué no.
Una cuenta de Dropi. La enlazas a tu tienda dentro de la plataforma y en la primera sincronización entran todos tus pedidos, se crea una ficha por cada producto y se traen los meses anteriores en segundo plano. Shopify y Meta son opcionales: Shopify sirve para detectar ventas que nunca subieron a Dropi y recuperar carritos abandonados; Meta, para cruzar el gasto de pauta con lo que vendes.
No los crea: los lee. El pedido nace cuando el cliente compra en tu tienda y la app que tú instalaste lo sube a Dropi. La plataforma sincroniza cada hora y te muestra todo organizado. Lo único que escribe en Dropi es lo que tú activas: confirmar o cancelar un pedido desde la llamada del asesor, y las conversaciones automáticas con la transportadora para guías sin movimiento, que puedes apagar por negocio o por tienda desde Configuración.
Sí, y sin configurar nada. Cada país y cada transportadora nombra los estados distinto; la plataforma los traduce a las mismas once categorías (entregado, en tránsito, en novedad, devolución, cancelado y demás). Cada país es una tienda aparte con su moneda y su cuenta de Dropi: los pedidos de México nunca se cuelan en los números de Colombia.
La plataforma revisa la trazabilidad de cada devolución cerrada y detecta si aplica una de las tres causales que Dropi acepta: respondiste la novedad y la transportadora la ignoró, devolvieron sin que hubiera novedad, o movieron el pedido en menos de 24 horas sin darte tiempo de responder. Te muestra la causal con la evidencia lista para el ticket, cuántos días te quedan (30 en general, 7 con Interrapidísimo) y cuánto flete hay en juego.
Cuando una guía lleva cuatro días o más sin movimiento, la plataforma abre por ti la conversación con la transportadora dentro de Dropi, con la guía y el pedido como evidencia, y envía un seguimiento cada día mientras el paquete siga quieto. Las respuestas de la transportadora llegan a la ficha del pedido y la campanita te avisa cuando contestan.
Compara cada venta cobrada en Shopify contra tus pedidos de Dropi. Primero busca el enlace directo entre los dos; si no existe, cruza por los últimos diez dígitos del teléfono en fechas cercanas. No le cree a la etiqueta del bot que sube pedidos: en una base real, de 3.334 ventas marcadas como error, 709 sí estaban en Dropi. La lista te muestra cuánto lleva esperando cada venta, en gris, ámbar o rojo.
Es gratis durante la beta, sin tarjeta. Puedes conectar tu Dropi hoy y ver cuánta plata tienes en novedades sin atender, devoluciones reclamables, fletes cobrados dos veces y ventas sin subir. El acceso a la API para programar tu propia integración tiene planes aparte.
Gratis durante la beta. Conecta tu Dropi hoy y mira cuánta plata tienes en novedades, devoluciones reclamables y ventas sin subir, sin poner un peso.
Gratis mientras estamos en beta. Sin tarjeta, sin letra chica.
Una tienda por país, cada una con su plata separada y su cuenta de Dropi propia.
Con una sola llave lees tus pedidos de Dropi, tu catálogo, tu cartera y tus guías detenidas — arma tu propio bot, tu dashboard o conéctala a herramientas como n8n, sin tocar nuestra pantalla. Pensada para agencias que llevan varias tiendas y para cualquiera que prefiere programar antes que hacer clic.
Para probar y programar tu integración sin apuro — acceso real, no una demo.
Para una tienda sola que ya quiere automatizar su operación.
Para una agencia chica que atiende varias cuentas a la vez.
Para mover varias tiendas o países sin esperar en la fila.
Ejemplo: leer una página de pedidos cuesta 1 crédito — con el plan gratis ya te alcanza para miles de lecturas al mes.
Conecta tu cuenta de Dropi y en la primera sincronización sabes qué está en novedad hoy, qué guía no se mueve, qué flete puedes reclamar y qué venta nunca subió. Sin Excel, sin leer pedido por pedido.